En una histórica avenida de Valencia se sitúa este pequeño apartamento, en un antiguo edificio de 1907 de clase media. Las características de este tipo de construcciones, como los altos techos, grandes ventanales, así como las peculiaridades constructivas como los muros de ladrillo y los forjados de bóveda de ladrillo sobre vigas de madera, hacen de este espacio un lugar con muchas posibilidades sobre las que trabajar en la combinación de elementos modernos y trazas de lo existente.

 

Los aproximadamente 64 metros cuadrados de vivienda se destinan a un espacio relativamente abierto, cuya única estancia verdaderamente separada es el baño, y donde el mobiliario y tabiques ligeros dividen tímidamente para crear los distintos espacios, destinados a una pareja. 

 

Se ha buscado una base sencilla y neutra sobre la que la pareja asentará su personalidad mediante la decoración interior. Los cables eléctricos y un alto rodapié blanco establecen elementos de decoración diferenciadores.

 

Se descubren materiales y elementos constructivos existentes, como el paramento de ladrillo, el forjado superior de vigas de madera y bóveda de ladrillo enlucido de yeso o la puerta de acceso con el mosaico de vidrio coloreado superior. . Se establece una zona húmeda elevada, que crea una división visual en la vivienda entre los espacios, y genera espacios de diferentes alturas, ayudando así a ocultar las instalaciones.